La boca humana es un hervidero de variación microbiana, según estudios se analizó que un bebe después de nacer su boca se vuelve en un foco bacteriano, pero observaron que cuando el bebe amamanta a leche de su mamá regularían la colonización bacteriana y lograr evitar algún daño grave más adelante.

Durante las primeras semanas de vida del bebé, las especies de Streptococcus dominan en gran medida la cavidad oral, pero la población bacteriana se expande con la edad y la experiencia. Muchos investigadores estudian este desarrollo temprano, en parte, para comprender las conexiones entre la microbiota oral y las enfermedades asociadas.

Esta semana en mBio, varios investigadores dentales en Japón hicieron nuevos análisis y observaron que las madres comparten microbios con los recién nacidos, los investigadores
recolectaron 892 muestras de lengua de 448 parejas de madres y bebés (217 machos, 231 hembras).

Así mismo recolectaron cuando los niños tenían 4 meses de edad, para medir la abundancia de bacterias y, más específicamente, la abundancia de secuencias de ADN únicas, llamadas amplicón, variantes de secuencia (ASV), compartidas entre madre e hijo.

El doctor Yoshihisa Yamashita, Ph.D., de la Universidad de Kyushu en Japón, autor principal del estudio dijo que «El nivel de adquisición de las bacterias orales maternas varió ampliamente entre los individuos», esto según la forma en que se alimentó el bebé, y se observó que los recién nacidos que amamantaron exclusivamente compartieron menos ASV con sus madres que los bebés que fueron alimentados con fórmula o alimentados con alguna combinación de lactancia materna y fórmula.

Este estudio indica que los lactantes amamantados también tenían una composición bacteriana muy poco relacionada con las madres en comparación con otros grupos. Según los investigadores no encontraron diferencias en la abundancia relacionadas con la edad, el sexo, el modo de parto, el tabaquismo familiar o el uso de antibióticos de los bebés.

De acuerdo a las investigaciones plantearon dos hipótesis para explicar la diferencia:
«Uno es que los factores protectores de la leche materna regulan la colonización bacteriana oral derivada de la madre y la segunda es que los diferentes sustratos que aportan la fórmula y la leche materna influyen en el equilibrio bacteriano de la boca”, dijo Yamashita.

A diferencia de estudios previos que informaron microbios compartidos entre madres e hijos, el nuevo trabajo incluye un análisis completo de las nueve regiones hipervariables en el gen 16s rRNA. Así mismo, los autores señalaron que el enfoque ASV permite la identificación de secuencias de ADN que difieren en tan solo un nucleótido.

En la Universidad de Kyushu, los investigadores se centran en conectar la microbiota oral de los primeros años de vida con el riesgo de enfermedades más adelante en la vida, puesto que los estudios vieron ciertas bacterias con las caries en los dientes y la periodontitis.

También informaron que los microbios que generalmente se encuentran en la boca aparecen en el intestino en personas con afecciones graves que van desde cirrosis hepática hasta enfermedad inflamatoria intestinal y cáncer colorrectal. Yamashita indicó que la investigación son «vitales como base para futuros estudios».

Fuente: American Society for Microbiology